BEN HECHT
Edición Original 1961
Edición Electrónica 2008
Guionista, director, productor, dramaturgo, novelista, "el Shakespeare de Hollywood", Ben Hecht intervino directa o indirectamente en unas 70 películas y escribió 35 libros.
Nació en Nueva York, hijo de inmigrantes judíos provenientes de Rusia. A los 12 años fue acróbata en un circo, se mudó a Chicago y trabajó de periodista para el Chicago Journal y el Chicago Daily News y algunas revistas. Después de la Primera Guerra Mundial el Chicago Daily News lo envió a Berlin a cubrir los movimientos revolucionarios, lo que le dio material para su primera novela Erik Dorn (1921).
En Berlín se hizo amigo de George Grosz. En el Hotel Adlon, el cuartel general de la prensa norteamericana en Berlín, también actuó como músico. Su primer fama la consiguió con su columna 101 Afternoons in Chicago (más tarde recopilada en un libro) y para principios de los años 1920 ya tenía una reputación como periodista, columnista, escritor de cuentos cortos y novelista.
En 1923 fundó su propia publicación: el The Chicago Literary Times. Entusiasmado con el nuevo arte y la nueva arquitectura, publicó varios artículos sobre estética urbana. Fue una experiencia intelectualmente interesante pero un fracaso económico. Dos años después estaba quebrado y se mudó a Nueva York. Un telegrama del escritor Herman Mankiewicz lo conectó con Hollywood y, a partir de allí, Hecht dividió su tiempo entre estas dos ciudades.
Durante los años 1930 y 1940 Hecht, junto a su colaborador favoriro Charles MacArthur, escribió una cantidad considerable de guiones para películas. Ambos recibieron el premio de la Academia en 1835 por The Scoundrel. Hecht ya lo había recibido en 1927 por Underworld. En 1940 con Foreign Correspondent comienza su colaboración con Alfred Hitchcock.
Aparte de su carrera artística, Ben Hecht se involucró profundamente con el movimiento sionista y con la creación de un Estado judío en Palestina. Su fuerte crítica a la política británica obligó a eliminar su nombre de las películas proyectadas en Inglaterra durante unos cuantos años. Comprometido con los combatientes de las organizaciones clandestinas "Irgun" y "Lehi", la defensa que hizo Hecht de su posición en A Guide for the Bedevilled (Una Guía para los Endemoniados) le ganó más enemigos que simpatías, incluso dentro de su propia comunidad.
Más directo y agresivo fue, de hecho, en Perfidy (Perfidia) un libro en el cual no solamente critica a los británicos sino que ataca - y muy duramente - a la élite gubernamental que, en ese momento, dirigía los destinos de Israel. Perfidia no es un libro imparcial, ni pretende serlo. Hecht reconoce abiertamente que "Si hay algún reproche para hacer por allí, es para judíos como yo mismo que no pueden dejar de odiar a los alemanes" y repite, sin prácticamente nada de análisis ni sentido crítico, las leyendas antialemanas de postguerra referentes al Holocausto que autores también judíos como Raul Hilberg, o Norman Finkelstein, han corregido y precisado mucho mejor. Pero el valor de Perfidia no está en su interpretación del Holocausto sino en la descripción de la actitud que la dirigencia sionista de la época tuvo ante los desgraciados hechos que sucedieron durante la Segunda Guerra Mundial. Y en esto el testimonio de Hecht es firme; como que está avalado y extensamente documentado por las actas del juicio que se le siguió en Jerusalén a Rudolf Kastner, acusado de colaboración con los nazis durante la deportación de los judíos de Hungría.
Ben Hecht se casó dos veces. Primero en 1915 y, luego de un divorcio, de su segundo matrimonio contraido en 1925, nació una hija - Jenny.
Murió el 19 de Abril de 1964, de un paro cardíaco, mientras trabajaba sobre el guión de Casino Royale.